
Los ciudadanos, grupos vecinales, organizaciones de la sociedad civil y colectivos urbanos que convocamos a la Marcha #AsiNo hemos visto de cerca la corrupción, el agandalle de los intereses inmobiliarios y comerciales y –en lugar de regular, mediar, hacer cumplir la ley y velar por el interés público– la autoridad se somete y, en lo oscurito, pacta. Los ciudadanos somos testigos de cómo esta complicidad está moldeando un urbanismo salvaje y devastador en la Ciudad de México.
Las empresas tienen palancas, transan y corrompen, impunemente violan la ley y ni funcionarios ni constructoras ni transportistas son sancionados. Cuando el escándalo resulta muy grande, el gobierno de Marcelo Ebrard y Miguel Angel Mancera sacan a sus operadores políticos, contratan a sus agencias de relaciones públicas y bots en las redes sociales y acarrean clientelas y votos, a quienes después recompensan con puestos para el ambulantaje, rutas concesionadas informales o puestos en la delegación. Todo esto, por supuesto, pagado con nuestros impuestos.

Mientras los ciudadanos que decidimos no someternos al moche cotidiano sufrimos infiernos en trámites y permisos urbanos, la construcción de edificios, antros y comercios ilegales como vecinos, un sistema fragmentado e ineficiente de movilidad que privilegia al auto y los microbuses clientelares. Es intolerable el maquillaje verde del alcalde que construye algunos metros de ciclovía para la foto, mientras los ciclistas todos los días son atropellados sin que el Ministerio Público o el sistema judicial procese a los responsables.

En lugar de actuar como contrapesos independientes, nuestros supuestos representantes en la Asamblea Legislativa y nuestros jueces son presionados para plegarse a las órdenes del Jefe de Gobierno, bajo promesas del siguiente puesto o amenazas de la congeladora.

Hoy, estamos aquí organizándonos para decir #AsiNo frente al Corredor Chapultepec. Pero también hoy estamos aquí organizándonos para decir que la ciudadanía debe tener voz y voto, en días diferentes a las elecciones, los comités comités o los presupuestos participativos.

En el Distrito Federal debe cambiar la forma y el quién toma las decisiones. Ahora el poder está lejos de la ciudadanía y cercano a las relaciones corruptas entre gobernantes y grupos económicos. Es indispensable un cambio político:
- con instituciones metropolitanas de visión integral e incluyente, con solidez técnica y legitimidad política;
- con contrapesos ciudadanos efectivos a quienes deciden sobre las intervenciones urbanas;
- con mecanismos efectivos para castigar corrupción e ilegalidades de forma oportuna y expedita.

¿Cómo Sí?
Queremos una ciudad que sí tenga intervenciones, que sí tenga obras, muchas obras, incluso en nuestros “patios traseros” pero que:
— vean por el interés público;
— respeten la legalidad;
— y promuevan un desarrollo incluyente y sostenible.

Para que las obras cumplan con el interés público deben seguir un proceso de: 1) proporcionar información y consultar a la ciudadanía previa a la construcción de la obra y la concesión, 2) abrir a licitación y concurso público los proyectos, 3) realizarse bajo debate abierto con los expertos, basándose en evidencias y argumentos sustentables, 4) cumplir escrupulosamente con la ley.

Atentamente: ciudadanos, organizaciones no gubernamentales y grupos vecinales que quieren una vida digna y se oponen al urbanismo que sea devastador.
#NoShopultepec
Asociación de Condominios del Polígono Granadas-Anáhuac
Asociación en Defensa Roma-Condesa
Asociación Salvo Lomas Chapultepec
Camina Coyoacán
Colectivo «Juárez no ha muerto»
Colectivo Camina Haz Ciudad
Comité Ciudadano Roma Norte
Comité Ciudadano Roma Norte II
Comité Ciudadano Roma Norte III
Frente Amplio Contra la Supervía
Genera
Greenpeace México, A.C.
La Voz de Polanco
Movimiento @NoCorredor
06600 Plataforma y Observatorio Vecinal de la Colonia Juárez
Ruta Cívica

Salvemos la Ciudad, Frente Ciudadano
Suma Urbana
Vecinos Unidos
Vecinos de Veracruz 3 Condesa