Este artículo se publicó originalmente en Reforma

Cuenta la leyenda que en un chat feminista se compartía la indignación por cientos de feminicidios y desaparecidas, la creciente militarización, la polarización entre las fuerzas políticas y nuestras propias familias. Seguimos de cerca los nombramientos de ministras de la Suprema Corte, que fue el detonante de un «debemos salir de la desesperación, la queja y la indignación chatera para organizarnos». Hacer un partido feminista, apoyar a otras mujeres dando las mil batallas. Debatimos un buen rato, y vimos que en otros países se habían creado plataformas.

«¿Una plataforma? ¿Qué es eso?».

«Son personas organizadas para identificar a otras personas chidas (mujeres sobre todo), y apoyarlas en política. Es una forma de participar e incidir de formas creativas en quiénes llegan al poder, identificando liderazgos y acompañándolas en el proceso electoral y ya en funciones».

«¿Se acuerdan de cómo llegó Alexandria Ocasio-Cortez de trabajadora en un bar a candidata del partido demócrata y luego a ser la congresista electa en Estados Unidos más joven? Gracias a una plataforma: Justice Democrats«.

En el documental A la conquista del Congreso se retrata la historia de Alexandria y Cori Bush, quien en esa oportunidad perdió, pero en 2020 ganó.

Nos dimos una vuelta por otras plataformas latinoamericanas: Somos Muitas en Brasil;  Estamos Listas en Colombia; Vota X Nosotras para el Constituyente chileno; y por supuesto; She Should Run y Emily’s list en Estados Unidos, y el Women’s Equality Party para concejos locales en Inglaterra.

Nada de esto había aparecido en México. El escenario era: votar por la menos peor de las opciones que los partidos ofrecían y aguantar esas mayorías. Las reglas electorales y el INE ya se habían encargado de suprimir la ilusión de las candidaturas independientes para oxigenar el sistema político. Nadie aguanta rehacer el largo camino de bancos y fiscalización cada 3 años. Una plataforma permitiría mantener el esfuerzo organizativo en el tiempo. «Un piloto para 2021, para crecer en 2024, 2027, 2030…».

«¿Solo caras nuevas?»

«Nuevas, y también reelegir a las que lo están haciendo bien. Premiar o castigar en reelecciones, ¿se acuerdan?», sugirió el Comité de Selección. Ayudó a esta selección conocer de cerca los Congresos y el desempeño de legisladoras. También, ilusionarnos con la idea de que, una vez electas, habrá que evaluarlas en funciones, que respondan, rindan cuentas. A eso le quisimos llamar «construir nuevas representaciones».

«Y ya seleccionadas, ¿se las proponemos a un solo partido?».

«A todos. Mujeres que lo están haciendo bien hay en diversos partidos, y las nuevas se sentirán cómodas en distintas opciones». Ayudaríamos a defender la diversidad y aprender de trabajar dentro de una pluralidad.

Así nació el #DiversasyJuntas.

@AunaMexico se creó como la primera plataforma en México que impulsa nuevas representaciones políticas de mujeres para construir un país igualitario, con mayor justicia, bienestar y protección del medio ambiente.

Identificamos y apoyamos a mujeres líderes cercanas a su comunidad, que dialoguen y apuesten por soluciones que respondan a sus problemas reales. Ha sido una construcción colectiva, a muchas manos y buenos debates, pero sobre todo trabajo voluntario y talentos. Mujeres apoyando a mujeres. Mujeres discutiendo diagnósticos y construyendo propuestas junto con otras mujeres que las impulsarán en espacios de poder.

Encontrar nominadas no fue fácil, pero tampoco difícil en medio de la pandemia.

A un primer llamado, llegaron rostros nuevos y por reelegir con una historia parecida: «no tengo padrinos, mi historia ha sido de resistencia y autonomía, a costa incluso de mi propio partido. Lo seguiré haciendo bien, pero necesito su ayuda».

En la elección de 2021, respaldaremos a 50 nominadas: legisladoras, tanto locales como federales; alcaldesas, regidoras y concejalas en Oaxaca, Guerrero, Puebla, Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Colima, Nuevo León, Guanajuato y Sonora.

Las apoyaremos con capacidades para organizar campañas ciudadanas, formación en liderazgos y con propuestas de una agenda programática, además de visibilidad y campañas digitales.